EUPHORIA
HBO
Drama/Juvenil
Temporada 1
SINOPSIS:
Rue
(Zendaya) es una joven de 17 años que vuelve de rehabilitación sin intención de
mantenerse sobria. En una fiesta antes del comienzo del curso conoce a Jules
(Hunter Schafer), una chica recién llegada a la ciudad....
Euphoria es
una reflexión sobre la adolescencia a través de un grupo de estudiantes de
instituto que tienen que hacer frente a temas recurrentes de su edad como las
drogas, el sexo, la violencia, los problemas de identidad, los traumas, las
redes sociales, el amor y la amistad.
OPINIÓN PERSONAL:
Euphoria es una
serie que fui visionando semanalmente con cada estreno de un nuevo episodio,
allá por el 2019. A unos días de que se estrene el último episodio y pongan fin
a la segunda temporada y dos episodios entre medio de las dos temporadas a modo
de especiales, he decido revisionar su primera temporada para verme del tirón
el resto de la historia.
El resultado ha sido tan
intenso, demoledor y fascinante como la primera vez que la vi. Poder disfrutar de una narración de
seguido y no con el intermedio del tiempo entre cada emisión de un nuevo
episodio, dota de mayor consistencia al influjo que ejerce sobre el espectador.
Euphoria nos
ofrece una historia que rompe moldes y estereotipos típicos de series
adolescentes. Nos ofrece una narrativa tan jugosa y amplia de temáticas de una
forma tan atractiva y a través de un reparto coral de personajes
interconectados estrechamente entre sí.
A pesar de
que el personaje de Rue interpretado por Zendaya sea el más relevante no solo
porque sea el que abre y cierra la historia en esta temporada, sino porque es el hilo conductor de todo siendo
su narradora.
Ya con sus
primeros minutos de arranque del primer episodio te hace un mejor retrato de su
personaje principal y de lo que vamos a encontrar de la serie que muchas
temporadas completas de otras series estándar. Y no es ningún tipo de
exageración. Uno de sus
puntos fuertes es el desarrollo de personajes, especialmente
dedicando esos primeros minutos que bien podrían ser cortometrajes mostrándonos
el pasado para poder llegar a entender su presente y por qué actúan como lo
hacen en la actualidad. Hay un ejercicio exhaustivo por parte de los guionistas
Pensar en Euphoria es hacerlo en violencia, en
música, en sexo, en salud mental, en purpurina, en intensidad, en color, en
profunda tristeza, en osucridad, en drogas y en personajes profundamente rotos
por dentro.
Se nos
muestra una violencia física, pero también una silenciosa, de esos actos que
quedan ocultos en la intimidad, una violencia visual, donde los personajes
quedan acobardados por la actitud del contrario y una violencia abusiva, donde
se acepta pese a saber que la están perpetrando contra nuestra voluntad.
La música funciona como un elemento narrativo
más, utilizado con muchísima fuerza en momentos donde los personajes toman
estupefacientes funcionando como una amplificación de la experiencia que están
viviendo. O en muchos otros como realce del momento dramático que está
sucediendo como por ejemplo en la magnífica escena musical del final donde
vemos la personificación del título de la serie en el proceso de drogadicción
en el que Rue vuelve a sucumbir.
Es indudable
que la factura
técnica de la que goza esta serie es uno de sus
principales baluartes para haber conseguido el impacto y haberlo mantenido
durante varios años. Como cuando para representar una de las alucinaciones de
Rue llegaron a montar un escenario móvil para lucir una escena de lo más
espectacular.
Su dirección
está muy pensada y cuidada y con una fotografía
al nivel de cualquier película cinematográfica de una altísima calidad,
especialmente cuando le imprime un color azulado o morado acompañado con cámara
lenta es una auténtica delicia visual. Utilizan una gran paleta de colores,
haciendo ver las escenas tan atractivas por como lucen como decadentes por lo
que cuentan. Han logrado que esa fusión se haya hecho con una identidad tan
reconocible como propia.
La visibilidad de temas es otro de sus rasgos
determinantes, no solo de lo que hablan sino de cómo lo afrontan, ya que no
suelen tratarse con tanta crudeza y de forma tan natural. Es refrescante y casi
reconfortante, que alguien te hable directamente de temas difíciles de afrontar
más allá de lo políticamente correcto o que nadie se ha atrevido a plantearlos
de forma tan directa. Los traumas infantiles procedentes de la infancia,
intentar aplacar el vacío existencial intentando dar sentido a la vida, la
dependencia emocional de los personajes intentando sentirse bien dentro de
comportamientos tan tóxicos como turbios…
Como comenté
anteriormente Jules es el inicio y
el final de la temporada, y con ella arranca el relato retrayéndose directamente
al momento de su nacimiento. Desde muy pequeña le diagnostican un diagnóstico
de ansiedad entre otras enfermedades mentales, lo que conllevaba la toma de
antidepresivos y le afectan hasta el punto de no llegar a recordar nada desde
los 8 a los 12 años. En este arranque ya podemos ver el alegato que hace a favor del hastío, la
desesperanza y la inapetencia vital.
“Con el tiempo solo quería eso, dos
segundos en la nada”
La
presentación de un personaje crucial en esta temporada, es Jules, que la llegan a presentar como una “sailor moon”. Apenas
hacen falta unos segundos para que el espectador caiga rendido ante ella.
Irradia una luz y un magnetismo que atrapa de inmediato. Del inicio de su
historia cuando la vemos en ese hospital psiquiátrico al momento actual donde su padre le pregunta que por qué sonríe y ella le
contesta que no sabe, que por la vida, hay una historia de
sufrimiento y de odio hacia sí misma, donde pasa por los estados de culpa, de
rabia y de derrota finalmente.
Ya en el
primer episodio se muestra un tema tan controvertido y complicado como el de la
filtración de fotos privadas, grabar videos sin consentimiento de las personas
implicadas, ir a una fiesta sin que te violen y las consecuencias de la
pornografía y de como muestra el sexo.
En el
segundo episodio vemos algo que atormenta y marca a un personaje esencial en
esta historia: Nate. A los 11 años
encuentra la colección pornográfica de su padre, donde tanto la disposición
como el color de las fundas tienen un significado especial. Realmente es
perturbadora esta parte y ver las consecuencias que acarrea a posteriori en ese
menor. Con este hecho y esa lista de lo que le gusta de una chica, obtenemos un
retrato bastante certero de la personalidad complicada y agresiva de un personaje
que va a encontrar pocos fans a lo largo de su trayectoria narrativa, al menos
en este primer arco de la serie.
Hay una
escena que produce escalofríos que protagoniza con su padre en una lucha física
donde Nate termina enloqueciendo intentando expulsar la rabia de tanto odio
contenido.
Hablar de
Nate en esta primera temporada es hablar de Maddy. Si hay que elegir la representación de una relación tóxica,
no encontraremos mejor ejemplo de ella. Es una relación insana cargada de
violencia y sumisión. Puede analizarse sobre cómo funcionan las dinámicas de
poder. Si algún recuerdo se queda fijado a este personaje es tanto Sharon Stone
como su estudio y análisis del porno.
Cassie es la chica de aspecto angelical, donde
se representa lo que causa la hipersualización de la mujer. Y esto queda
perfectamente retratado en el momento en que conocemos su historia y como
cuando su cuerpo empieza a desarrollarse y ella a crecer, los miembros
masculinos de su propia familia cambia su forma de relacionarse con ella.
Se define
claramente en su relación con el sexo opuesto, ya que se enamora de todos los
hombres con los que sale y aunque no llega al punto de Nate/Maddy, su relación
con McKay no es precisamente un mejor ejemplo de una relación sana. McKay, no se si se enamora de ella de
verdad, o quiere algo que todos desean y que solo él puede poseer. De
personalidad débil y tremendamente sugestionable. Probablemente el personaje
que menos interés me provoque de todos.
El personaje
de Kat irá siempre asociado en mi
mente con las piñas coladas y el concepto cerdito hucha. Curioso el tema que se
trata de ser famosa en internet pero no en la vida real y que en internet no
supiesen que su vida real era bastante deprimente. Luce una transformación
tanto en estilo como en su propia personalidad y en cómo se relaciona con sus
amigos. Como utiliza el sexo no para obtener placer sino como medio de
empoderamiento personal, es algo que está muy llevado por los guionistas. Pese
a no estar de acuerdo en sus actos, llegas a analizarla y a respetar como
gestiona su camino de transformación.
Hay dos personajes
que quedan en un lugar más secundario y que espero que tengan mayor
trascendencia en la siguiente temporada como son Fez (el camello y amigo de Rue) y Lexi (hermana de Cassie). Esta ultima es muy curioso como aparece
en muchas escenas y literalmente aparece ausente en la trama personificando que
su papel es de ser meramente una espectadora más. Es invisible y los seguidores
de la serie la queremos ver.
Tengo que
terminar al igual que en la serie con el personaje de Rue. Muchos momentos me
han parecido brillantes como cuando rompe la cuarta pared haciendo una clase
formativa sobre las fotopollas (este momento es tan hilarante como brillante) o
cuando hace de detective siendo “el puto Morgan Freeman”. Ahí vemos a la Rue
más obsesiva intentando aclarar un hecho de su vida a lo más puro thriller de
los 90s.
Pero es en
el momento donde habla de su afición a los realitys donde más me hace conectar
con ella, y no porque compartamos gustos de formatos televisivos, sino porque es cuando empieza a hablar de la depresión.
Con el ejemplo tan esclarecedor de no poder levantarse ni para ir al baño,
porque la sola idea de levantarse hace que la vida le pareciese una broma.
Pocas veces
alguien me ha hablado tan directamente de la depresión de una forma que
sintiese que me estuviese hablando directamente a mí.
Según sus
propias palabras, aunque sepas que estás depresiva eres incapaz de evitar que
vaya a más. Y que además distorsiona el tiempo, todos los días se terminan
entremezclando formando un bucle infinito y asfixiante, también según sus
palabras.
“Tienes que esforzarte por recordar las
cosas que antes te hacían feliz. Pero poco a poco el cerebro empieza a borrar
todos los recuerdos alegres y al final acabas creyendo que la vida siempre ha
sido de esa manera y que asi seguirá siendo”
Poco más
puedo argumentar en su favor. Es pronto para ser categórica sobre una serie que
aún tiene andadura con dos temporadas emitidas y una tercera confirmada. Pero
es indudable de su impacto actual y su
primera temporada es digna de admirar y analizar. Os invito a que le deis una
oportunidad si aún no lo habéis hecho.